hábitos infantiles que dañan los dientes

Hábitos infantiles que dañan los dientes

Es importante vigilar la salud de los dientes desde el primer momento: prevenir problemas dentales es mucho más sencillo
que curarlos. Para lograrlo debemos erradicar los malos hábitos infantiles que dañan los dientes.

¿Cuáles son los malos hábitos infantiles que dañan los dientes más frecuentes?

No retirar el chupete a temprana edad puede causar la mordida abierta.

Impregnar el chupete con azúcar o líquidos azucarados provoca numerosas caries al bebé, y podrían afectar la primera
dentición de los niños.

Chuparse el dedo. La presión continuada del dedo en el cielo de la boca deforma la arcada dentaria superior. Si el hábito se abandona
pronto lo normal es que, con el crecimiento, el paladar recupere su forma original de manera espontánea. Si el niño sigue chupándose el dedo
pasados los cuatro años, tiene más posibilidades de necesitar ortodoncia en el futuro.

Darles toda la comida triturada. Morder supone un masaje y un estímulo para la encía, y un entrenamiento para los músculos de la cara y
la lengua. Introducir los sólidos demasiado tarde es contraproducente para el correcto desarrollo de la boca del niño.

Que el bebé se duerma con el biberón, ya que el azúcar de la leche permanece en la boca durante muchas horas, mezclándose con los gérmenes
y bacterias que hay en la boca, lo que puede causar desgaste temprano de los dientes del niño.

Consumir golosinas y dulces a diario, lo cual conlleva más problemas dentales en la infancia.

¿Cuándo tiene que ir un niño al dentista?

A partir de los tres o cuatro años podemos llevarle a una revisión dental, mínimo una vez al año, aunque no tenga problemas.

En caso de caries. Aunque sea en un diente de leche, ya que estos también se empastan para evitar más daño.

Ante cualquier golpe en la boca, incluso si aparentemente no hay lesiones. Aunque no sangre, la pulpa de los dientes de leche puede haberse reventado.
En la dentadura definitiva también puede haber daño en el nervio o la pulpa, sin dar señales.

Cuando un diente se rompe. Si la rotura es pequeña, no pasa nada. Cuando afecta a la dentina (debajo del esmalte), se puede reparar, pero si afecta a la pulpa,
requiere un tratamiento urgente.

Si un diente definitivo se golpea y se sale completamente, raíz incluida, es muy importante recoger el diente, limpiarlo con un chorro de agua, meterlo
en suero fisiológico o leche templada y acudir inmediatamente al dentista, ya que ese diente se puede reimplantar de nuevo con posibilidades de que vuelva a prender.
Si se fractura por la corona, esto es, por el borde de la encía hay que guardar el fragmento, pues a veces se puede pegar.

Si sus mandíbulas no coinciden al morder, o una mandíbula no crece con normalidad. No hay que esperar a que la boca esté totalmente formada para poner una ortodoncia.

 

 

 

No Comments

Post A Comment